El porche al otro lado de la luna
Bran cruzó el arco y se detuvo en el porche de la caseta. Oriol lo siguió inmediatamente. Detrás de ellos, la abertura seguía mostrando el claro de los hongos bajo la luna.
La guardabosques salió con una lámpara. Reconoció sus mochilas y los invitó a entrar. El portal se cerraría cuando la luna dejara de iluminar el arco, pero los dos ya estaban en el lado de la caseta.
Oriol le contó que una luz demasiado grande le había impedido ver las señales. La mujer no pareció sorprendida. Le pidió que dibujara el punto donde habían encontrado los primeros hongos para completar el mapa del observatorio.
Bran preparó pan y queso mientras el aprendiz trabajaba. Al terminar el dibujo, Oriol escribió debajo la hora de la luna y la marca de las tres hojas.
Durmieron en las camas de visitantes. A la mañana siguiente volvieron al pueblo por el camino principal, ya despejado. Oriol llevaba una página menos vacía en su cuaderno y una idea más precisa de para qué quería aprender magia.
Este cuento tiene 2 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Buscar el sendero de hongos hacia el Paso Lunar
- Usar una luz pequeña para seguir las marcas del mapa
- Cruzar el Paso Lunar hacia la caseta
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