Por encima de la niebla
Los tres siguieron el sendero de la colina. Boro llevaba el termo y la manta; Pico volaba de señal en señal para indicar el camino. Rita avanzaba a su ritmo, sin que nadie la apurara.
Cuando llegaron al mirador, la niebla quedó debajo de sus patas. Por encima había un trozo de cielo limpio. Pico abrió el pico, pero no le salió ninguna palabra.
Extendieron la manta en el suelo. Rita señaló la Osa Mayor y Boro repartió el caldo. Justo cuando el loro iba a dar su primer sorbo, una raya blanca cruzó el cielo.
—¡Una estrella fugaz!
La taza se le inclinó y cayó una gota sobre la manta. Los tres se rieron. Después se quedaron mirando un buen rato. No contaron todas las estrellas ni vieron otra raya brillante. Aquella les bastó para volver al valle con una historia que contar.
Este cuento tiene 2 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Aprovechar el claro y subir al mirador
¿Quieres leer otro cuento?
La montaña de los ángeles
La linterna de la cumbre se ha apagado y las estrellas no encuentran el camino a casa. Milo y Brin deben encenderla antes del amanecer.
Abrir historia →Vera y la feria de las hojas viajeras
Vera y Leo llegan a una feria del parque justo cuando empieza a asomarse el otoño. Entre hojas, lluvia, frutos y semillas, deberán elegir qué rincón explorar y preparar una exposición respetuosa con el bosque.
Abrir historia →La montaña mágica y el ascensor dormido
Irene y Nova buscan la avería de un ascensor que lleva cien años ayudando a los vecinos de la montaña.
Abrir historia →