La llave de luna y la escalera de la catarata

La llave de luna y la escalera de la catarata

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La piedra lunar brilla entre las hojas. La Catarata del crepúsculo ruge, y el agua golpea suave sobre las rocas. Hada del amanecer, Ser del tiempo y Zorro de las sombras observan la inscripción grabada en la roca. La decisión es rápida: acercarse con cautela o intentar abrir el hueco sin tocar la piedra.

—Hazlo despacio y mira la piedra, Hada del amanecer.

La hada femenina extiende sus alas transparentes y emite un resplandor tranquilizador. —Mantengan la calma —susurra— y cuiden la bendición de la catarata.

—Hazlo despacio y escucha al agua, Ser del tiempo.

El ser masculino replica con paciencia, moviendo el reloj de arena entre sus dedos. —Cada grano recuerda que el tiempo da y quita, pero hoy nos ayuda a decidir. No corran.

—Hazlo despacio y usa la llave de la luna, Zorro de las sombras.

El Zorro de las sombras se inclina y, con un gesto ágil, la piedra lunar aparece como una llave que debe insertarse en un hueco de la roca. Se escucha un latido de agua, profundo y constante. La piedra se gira y, con un crujido suave, el camino se abre parcialmente, revelando una escalera que desciende entre la oscuridad y la luz.

—Hemos conseguido la apertura sin despertar al guardián —dice el Ser del tiempo con voz calmada—. La catarata nos bendice si cuidamos lo que encontramos y no lo usamos para hacer daño.

La hada sonrió con ternura. —Guardemos la energía aquí, para que proteja a quienes la necesiten. No olviden lo que aprendieron: la paciencia y la cooperación abren caminos.