La gruta de las estelas: una pista para recuperar la luz

La gruta de las estelas: una pista para recuperar la luz

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En la gruta, las estelas luminosas del techo forman constelaciones que se quedan brillando como pequeños faros. La Reina joven levanta una linterna y observa cada figura con cuidado. El Unicornio místico se coloca a su lado, calmado y protector. La Hada de los deseos, juguetona y bondadosa, revolotea entre los hilos de luz.

—Debemos decidir qué pista seguir para devolver el brillo perdido a la cueva —dijo Reina joven.

—Observemos cada constelación y elijamos la que nos indique el camino más corto y seguro —dijo Unicornio místico.

—Si seguimos la estrella que se mueve suave, la cueva se iluminará otra vez —dijo Hada de los deseos.

La Reina joven señala una figura que parece una flecha. El Unicornio místico asiente. La Hada de los deseos agita sus alas y deja caer una chispa que dibuja un sendero en el suelo de piedra:

—Sigamos ese sendero de luz hasta el centro de la cueva —dijo Hada de los deseos.

Con pasos tranquilos, los tres caminan juntos y, al llegar al centro, el brillo regresa, suave y constante. Moraleja para recordar: trabajar en equipo y escuchar a los demás hace que la luz vuelva a brillar para todos.