Un segundo compartido
Zeta detectó un instante en cada vuelta del minuto durante el que el borde de la franja coincidía con el presente. Merek transmitió instrucciones a Néstor mediante destellos: debía esperar junto al árbol y sujetar la cuerda cuando apareciera.
Bram ancló su extremo fuera de la zona. En el momento indicado, lanzó el lazo abierto hacia Néstor. El técnico lo sujetó y los tres tiraron siguiendo la cuenta de Zeta. Un paso, otro, y Néstor cayó sobre la hierba del presente.
La hoja siguió repitiendo su caída detrás de ellos. El rescate no había reparado el regulador. Instalaron un cerco lejos del borde y avisaron al puesto del camino para desviar a los viajeros.
Néstor necesitaba descansar antes de dirigir la reparación. Bram aceptó pagar los materiales y trabajar con él cuando se recuperara. Mientras tanto, Zeta mantuvo un sensor que avisaría si la franja crecía.
Al despedirse, Néstor preguntó qué hora era. Zeta respondió una vez y volvió a hacerlo un minuto después. Las dos respuestas fueron diferentes. Para el técnico, esa fue la mejor prueba del rescate.
Este cuento tiene 3 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Rescatar primero a Néstor con una cuerda
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