La mano que no dio el golpe
Cuentos de Misterio 18 años o más
La última campanada de Villa Bruma
(0.00)★★★★★

Este cuento aún no ha sido valorado, se el primero en valorarlo

La mano que no dio el golpe

Acusaste a Celia por haber puesto el disco. La secretaria no retiró su declaración: admitió la reproducción, pero insistió en que Abel se lo había encargado. No tenías una prueba que la situara en el despacho durante la agresión.

La policía mantuvo abiertas ambas posibilidades. Comprobó el encargo con otros detalles del servicio y encontró entre los papeles de Abel la citación que había negado recibir. El cuaderno de la fundación y los justificantes explicaban el motivo de aquella reunión.

Abel acabó reconociendo que había utilizado a Celia para reproducir el brindis después del crimen. La secretaria había mentido por miedo sobre su paso por la galería; esa mentira no la convertía en quien golpeó a Esteban.

Los agentes resolvieron el caso siguiendo las pruebas que tú habías reunido, pero rechazando la conclusión que les habías añadido. Dejaste constancia de ese error en el informe.

Celia no quiso hablar contigo al marcharte. Te entregó una copia de su declaración a través de la doctora.

En la primera página de tu cuaderno escribiste una distinción que aquella noche habías borrado demasiado pronto: una persona puede participar en un engaño sin conocer el propósito para el que otra la utiliza.

¡Fin!

Este cuento tiene 8 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Escuchar por separado las versiones de los sospechosos
  2. Buscar testigos del horario que ha dado Abel
  3. Acusar a Celia porque fue quien puso el disco
Volver al inicio