Un calendario en lugar de una condena
La asociación se reunió con Lira y registró los primeros turnos. Elian revisó que cada gema tuviera fecha de inicio y final. Nadie prometió quedarse más allá de lo que había aceptado.
Al encenderse la primera gema, la puerta transparente desapareció. Lira cruzó despacio. Volvió a pasar una mano por el lugar del umbral, como si necesitara comprobarlo dos veces.
La fuente siguió mostrando paisajes. Lira eligió uno para su primer viaje, pero no pidió que el agua la llevara. Compró un billete y preparó una maleta.
Noel regresó al pueblo con el mapa. En la lista de deseos añadió algo que antes no había pensado: preguntar cuánto dura una promesa antes de ofrecerla. Meses después recibió una postal de Lira. No contenía una fecha de regreso.
Este cuento tiene 2 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Estudiar el mapa de los accesos
- Ir al pabellón por el sendero bajo
- Organizar el relevo mediante turnos limitados
¿Quieres leer otro cuento?
El reino que repetía la misma tarde
Una exploradora llega a una ciudad atrapada en el tiempo y descubre que liberarla no significa lo mismo para todos.
Abrir historia →La puerta que confundía los mundos
Una inventora descubre que reconocer su ciudad al otro lado de un portal no basta para saber que ha encontrado el camino a casa.
Abrir historia →La frontera del tiempo y el minuto de Néstor
Tres compañeros deben cerrar una avería temporal sin dejar atrapado al técnico que intentó detenerla.
Abrir historia →