La firma del responsable
Draven trazó su firma sobre el sello de servicio. La puerta se abrió y una nueva línea apareció en el libro de accesos: su nombre, la fecha y la hora. Kessa le pidió que le entregara el volumen antes de continuar.
Junto a él encontraron el registro de evacuación. Las dos fuentes coincidían: Draven había entrado después de ordenar que retuvieran a los viajeros para requisar sus carros. Sabía que las puertas seguían cerradas cuando comenzó el incendio. El hermano de Kessa figuraba entre los muertos.
Vorn, desde el patio, reconoció haber evacuado a los soldados sin socorrer a los encerrados. Kessa anotó su declaración y guardó ambos libros.
El manual de servicio del archivo indicaba dónde estaba la placa de retención y cómo anularla. La copiaron antes de que Draven pronunciara la fórmula. Los espectros terminaron su recorrido y el patio quedó vacío.
De vuelta al pueblo, los documentos y las declaraciones quedaron bajo custodia de las familias. Draven y Vorn aceptaron comparecer en la investigación. Kessa se negó a prometerles perdón a cambio.
Cuando le preguntaron quién había abierto el camino, entregó la relación completa de los hechos. Incluía lo que ambos habían hecho para repararlo y lo que habían hecho treinta años antes. Ninguna de las dos partes desapareció del informe.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Rodear la planicie por el muro caído
- Exigir a Draven que abra el acceso registrado
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