Salir con el registro
Esperaron a que la última figura cruzara el patio. Kessa y Draven llegaron a la puerta del archivo; Vorn permaneció junto al muro, vigilando el siguiente intervalo. Dentro encontraron el registro y lo sacaron envuelto en la capa de la arquera.
Leyeron a salvo, fuera de la planicie. Los evacuados habían sido encerrados para requisar sus carros y habían muerto durante un incendio. El hermano de Kessa estaba entre ellos. Draven reconoció las órdenes que había escrito; Vorn admitió que había retirado a los soldados sin intentar abrir las puertas.
Kessa les exigió que repitieran ambas declaraciones ante las familias. Recuperar el libro no los convertía en inocentes.
El registro permitió comunicar los nombres y abrir una investigación. Las apariciones, sin embargo, continuaron: al salir deprisa no habían buscado ni anulado el sello de retención. El camino siguió cerrado.
Kessa entregó el libro bajo custodia compartida y organizó el regreso con especialistas capaces de levantar el sello sin destruirlo. Antes de volver a la planicie, acompañó a su madre a colocar el nombre de su hermano en el memorial del pueblo. Ya sabían qué había ocurrido. Todavía quedaba una tarea concreta por terminar, y esta vez estaba escrita en un compromiso público.
Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Rodear la planicie por el muro caído
- Entrar entre dos filas de espectros
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