Dos puertas al patio
Malakar y Lucio llegaron al cruce de las salidas. Una puerta tenía tres gemas redondas; la otra mostraba letras antiguas, llamadas runas.
Un dibujo sobre ambas representaba el mismo patio. No tenían que elegir entre un lugar bueno y uno malo: cada puerta se abría de una manera diferente.
—Sé leer algunas runas —dijo Malakar—. Y tú has visto cómo giran esas gemas.
La campana volvió a sonar, más lejos. Bruno estaba terminando su ronda y comprobaría las salas antes de cerrar. Lucio miró los dos mecanismos y eligió cuál investigar.
¿Qué camino eliges?
❦¿Quieres leer otro cuento?
El laberinto del dragón y las voces del patio
Darío y Fuego investigan por qué el laberinto devuelve gritos en lugar de música. Sus rutas permiten descubrir distintas partes del mecanismo.
Abrir historia →La cueva de los goblins y la compuerta de Valdorna
Alaric y Eldrin entran en una cueva para recuperar la pieza que regula el agua del valle, pero descubren que los goblins la necesitan tanto como los habitantes de Valdorna.
Abrir historia →El lago de los deseos y la voz de Darío
Elena busca a su hermano junto a un lago que solo muestra posibilidades. Lucian conoce sus reglas, pero ayudarla puede despertar la deuda que lo mantiene atado a la orilla.
Abrir historia →