La pregunta de las runas
Malakar leyó las letras de la otra puerta: «Paso por tu nariz, lleno tus pulmones y salgo cuando soplas. ¿Qué soy?».
Debajo había una pequeña abertura y un dibujo de una cara soplando. La inscripción era una pista para accionar la puerta, no una amenaza.
—Creo que la respuesta nos dice qué hacer —observó Lucio.
El duende pensó en algo que llevaba consigo y también en las nubes que veía desde el patio. Podía responder «el aire» o proponer «una nube» y comprobar si encajaba con todas las pistas.
¿Qué camino eliges?
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