Una luz para ver las marcas
Malakar iluminó el dibujo con una luz pequeña de su varita. Aparecieron tres marcas que antes quedaban en sombra.
Lucio señaló cada una mientras el brujo giraba las gemas hasta alinearlas. La luz no abrió la puerta por sí sola: les permitió ver dónde colocar las piezas.
El guardián oyó el clic del mecanismo y dejó libre el paso.
Salieron al patio y avisaron a Bruno de que habían terminado. Malakar apagó la varita antes de guardar sus notas. Lucio dibujó las tres gemas en una esquina, junto a las runas copiadas durante la visita. Ahora sus apuntes también incluían la forma de salir.
Este cuento tiene 5 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Ir ahora con Malakar al cruce
- Elegir la puerta de las gemas
- Iluminar las marcas con la varita
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