La cinta de la torre
El palacio del Amanecer y el jardín sin luz
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La cinta de la torre

Las tres subieron por la escalera hasta la plataforma de observación. El técnico de la torre las recibió detrás de la barandilla. Desde allí se veía la persiana que protegía el espejo, todavía cerrada.

Lucía dirigió un pequeño haz hacia su guía. Estela reconoció una cinta del ensayo, enredada entre dos piezas.

—Esa estaba en mi decoración de ayer —dijo.

El técnico bloqueó el mecanismo antes de acercarse. Retiró la cinta y comprobó que la guía pudiera moverse. Cuando abrió la persiana, el espejo recogió la luz del amanecer y la envió al jardín.

Aurora vio encenderse las flores de cristal una tras otra. Bajaron a revisar las demás cintas para que ninguna alcanzara las piezas móviles.

Estela comenzó el baile algo más tarde de lo previsto. Al terminar, agradeció al técnico su ayuda y se quedó a recoger los adornos. El espejo tendría libre su camino también a la mañana siguiente.

¡Fin!

Este cuento tiene 2 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Repetir la secuencia para abrir la verja
  2. Examinar el espejo desde la torre
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