La puerta del tiempo: cuando actuar y cuándo esperar

La puerta del tiempo: cuando actuar y cuándo esperar

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Sera les señala un círculo de relojes pequeños grabados en la pared. El grupo ajusta cada manecilla con calma, escuchando su consejo sabio. Cuando las agujas se detienen, la puerta del tiempo se abre con un susurro suave y el templo queda en silencio a su espalda.

—Alineen los relojes a la hora exacta que marca la runa central para avanzar —dice Sera, y sus ojos brillan como gemas.

—Busquemos pistas en las marcas de las piedras, que indiquen cuándo entrar sin miedo —responde Lía, con su voz suave.

—Mantengan la velocidad, pero con cuidado; la puerta solo se abre si todos confiamos en la guía —añade Sera, y el viento deja de soplar.

Las manecillas giran una vez más y la puerta emite un tic. El grupo respira hondo y entra juntos. En el interior, las sombras se apartan, revelando un tiempo para actuar y otro para esperar. Salen del templo con la lección clara: actuar cuando llegue la hora precisa y esperar cuando el momento aún no esté.

Moraleja: la paciencia y la escucha profunda ayudan a tomar las decisiones correctas.