Un universo en el cobertizo
En el cobertizo, Boro preparó una caja, cartones y su farol de pilas. Rita dibujó la Osa Mayor. Pico añadió una constelación con forma de plátano y otra que, según él, era un tesoro. Parecía un calcetín.
Boro hizo los agujeros sobre una tabla, siguiendo los puntos que habían marcado. Después colocaron los cartones en las ventanas de la caja y encendieron el farol dentro.
¡El techo se llenó de estrellas!
Pico extendió la manta. Rita repartió el caldo. Boro giró la caja lentamente y el plátano brillante viajó de una pared a otra.
—Las de fuera seguirán allí mañana —dijo Rita.
Pico miró su tesoro con forma de calcetín. Aquella noche no habían hecho desaparecer ninguna nube. Habían conseguido algo que no esperaba: un cielo que cabía en el cobertizo y tenía un sitio para las ideas de cada uno.
Este cuento tiene 2 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?
Tu camino
- Visitar la cueva de los dibujos del cielo
- Construir el proyector en el cobertizo
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