El conducto de reserva
La ciudad flotante
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El conducto de reserva

En la biblioteca de burbujas, Anselmo buscó el plano de las tres piedras. Los documentos flotaban dentro de esferas transparentes; cada una tenía una fecha escrita.

Eligió la revisión más reciente. La reserva seguía conectada y su llave estaba detrás del reloj de la plaza.

Bastian abrió la tapa. Lyra observó el indicador mientras giraba la llave despacio. Una corriente nueva atravesó el conducto secundario y la piedra oeste recuperó altura.

La línea del agua de la fuente volvió a quedar recta.

Cerraron el paso principal y llamaron a la cuadrilla de mantenimiento. Dentro encontraron una bandera del mercado que el viento había arrancado y arrastrado hasta el tubo.

La retiraron y repararon la rejilla por la que se había colado. Después probaron el conducto principal y dejaron la reserva preparada para otra emergencia.

Los vecinos regresaron a sus puestos. Anselmo devolvió el plano a su burbuja y añadió la fecha de la reparación.

Bastian colocó una naranja sobre el borde de la fuente. Esta vez no rodó. La ciudad estaba nivelada de nuevo y el mercado pudo abrir.

¡Fin!

Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Seguir con Lyra el recorrido del viento
  2. Consultar el conducto de reserva en la biblioteca
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