La compuerta bajo el mercado
La ciudad flotante
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La compuerta bajo el mercado

Bastian abrió la escalera de mantenimiento. Bajaron hasta una plataforma protegida por barandillas, justo debajo de la plaza.

Anselmo identificó la compuerta lateral en el plano. Lyra miró por su ventanilla y vio una tela roja atrapada dentro.

—Una bandera. Está tapando casi todo el paso.

Bastian cerró la entrada de aire, siguiendo el orden escrito junto a la compuerta. Luego abrió la tapa. Entre los tres retiraron la tela, que había quedado prendida en una unión del tubo.

Volvieron a cerrar y aseguraron cada pestillo antes de restablecer la corriente. La piedra oeste comenzó a elevarse.

Desde arriba llegó la voz de una vecina: el agua de la fuente estaba recta otra vez.

La cuadrilla revisó después la toma de aire y reparó la rejilla rota por donde había entrado la bandera. Bastian mantuvo el puente cerrado hasta terminar esa comprobación.

Al regresar a la plaza, Anselmo anotó el arreglo en el registro. Lyra devolvió las herramientas al armario y vio a los primeros vecinos cruzar hacia sus casas.

La barca de evacuación quedó amarrada, vacía. Aquella noche todos dormirían en Nimbo.

¡Fin!

Este cuento tiene 4 finales posibles. ¿Los has descubierto todos?

Tu camino

  1. Examinar con Bastian los accesos de mantenimiento
  2. Bajar a la compuerta de las plataformas
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