Bajo las calles de Nimbo
La ciudad flotante
(0.00)★★★★★

Este cuento aún no ha sido valorado, se el primero en valorarlo

Bajo las calles de Nimbo

Bastian abrió el armario de herramientas. Anselmo encontró el plano del tramo que llegaba a la piedra oeste.

Había dos accesos. Una escalera con barandillas bajaba a las plataformas de mantenimiento. Desde allí podían abrir una pequeña compuerta lateral.

El otro acceso estaba bajo una tapa de la plaza central. Era más ancho, pero la tapa pesaba demasiado para moverla entre tres.

—La cuadrilla del mercado sabe usar las poleas de carga —dijo Anselmo—. Podemos pedirles ayuda.

Lyra escuchó otra vez el tubo. Algo golpeaba en su interior al ritmo del viento.

Bastian preparó la llave de las plataformas y señaló el cabrestante de la plaza. ¿Bajarían al acceso lateral o reunirían a los vecinos para abrir la tapa superior?

❦

¿Qué camino eliges?

❦