Una sombra del tamaño de una hoja
Mira se posó junto a la flor escondida. Astra apartó la hoja de bardana durante unos segundos. La luz del foco cayó sobre los pétalos y estos empezaron a cerrarse. Cuando devolvió la hoja a su sitio, esperaron un rato y la flor volvió a abrirse.
Llamaron a la encargada de la fiesta para enseñarle la diferencia. Liria señaló que la luz del sendero también llegaba al estanque, donde los animales buscaban rincones oscuros para dormir.
La mujer giró los focos hacia la plaza y colocó viseras para que no alumbraran la pradera. El camino conservó sus luces bajas. Nadie tendría que andar a oscuras para llegar a la fiesta.
Las flores se abrieron poco a poco, primero junto a la bardana y después hasta el estanque. Los vecinos se acercaron en silencio. Desde la colina volvía a verse la constelación azul.
Astra dibujó la hoja en su cuaderno. Mira insistió en salir también en el dibujo, aunque fuera pequeña. Había encontrado la pista y quería que se notara. Astra le dibujó las alas más grandes de lo necesario.
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Tu camino
- Comparar la flor bajo la hoja con las demás
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