La luz regresa: una escena de valentía y esperanza

La luz regresa: una escena de valentía y esperanza

(0.00)

Este cuento aún no ha sido valorado, se el primero en valorarlo

La pradera estaba cubierta por una sombra leve que hacía sus colores más apagados. Mira, la Mariposa de los cuentos, posó sus alas azul translucido en una hierba alta y respiró hondo. Ella sabía que la sombra se disuelve con una decisión valiente y con una nota de alegría.

— He decidido volar al borde del claro y cantar hasta que la sombra se vaya —dijo Mira con voz clara, y dejó que su canto, suave y firme, se extendiera como una ola pequeña.

La luz de la mañana comenzó a temblar en cada hoja, y Astra, la Niña de las Estrellas, miró al cielo y respondió al susurro del silencio: — Las constelaciones dicen que lo imposible no existe cuando alguien toma una acción y mantiene la calma. Sigue así, Mira.

Entonces apareció Lirio, Cisne del alba, con gestos pausados. — Tu canto abre paso a la claridad. Mantén la serenidad y la luz volverá a la pradera.

Las notas de Mira subieron un poco más, y una chispa de humor se escapó de sus alas: — ¡Vamos, sombras, a bailar con la brisa!

De pronto, la sombra retrocedió, la Luz regresó, y las estrellas, que parecían apagadas, volvieron a brillar en el firmamento. Astra levantó la vista y sonrió, mientras Lirio movía su cuello con dulzura, como si la mañana saludara a cada criatura.

— Hemos ganado juntos —dijo Astra, y Mira, ya tranquila, se posó en la flor más alta para contemplar la claridad restaurada.

La escena termina con una lección sencilla: la valentía de cada uno y la calma de todos devuelven la luz cuando se combinan esfuerzo y esperanza.