El invento de Boro
Boro dibujó su idea en la tierra: una caja de cartón con agujeros y un farol eléctrico dentro. La luz saldría por los agujeritos y llenaría el techo de puntos.
—El farol es de pilas —aclaró—. Mi fuego y el cartón se llevan fatal.
Pico quiso hacer una estrella con forma de plátano. Rita propuso empezar por las figuras que conocían y añadir después las inventadas. En el cobertizo tenían espacio para las dos cosas.
Mientras hablaban, el viento abrió un claro alrededor de la cima de la colina. Aún podían subir y buscar estrellas reales. O podían seguir con el plan de Boro y montar su propio observatorio, sin preocuparse por las nubes.
¿Qué camino eliges?
❦¿Quieres leer otro cuento?
La montaña de los ángeles
La linterna de la cumbre se ha apagado y las estrellas no encuentran el camino a casa. Milo y Brin deben encenderla antes del amanecer.
Abrir historia →Vera y la feria de las hojas viajeras
Vera y Leo llegan a una feria del parque justo cuando empieza a asomarse el otoño. Entre hojas, lluvia, frutos y semillas, deberán elegir qué rincón explorar y preparar una exposición respetuosa con el bosque.
Abrir historia →La montaña mágica y el ascensor dormido
Irene y Nova buscan la avería de un ascensor que lleva cien años ayudando a los vecinos de la montaña.
Abrir historia →