El rastro de la primera luz

El rastro de la primera luz

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La escena comienza cuando la hierba aún guarda el temblor de la noche. Lirio alza su cuello de cisne y propone una idea clara: seguir el rastro de la primera luz que todavía vibra en la hierba.

— Lirio Vamos a seguir el rastro de la primera luz que aún vibra en la hierba.

La propuesta llega en voz tranquila, y Mira se prepara para actuar, con sus alas azules casi transparentes y una chispa de humor lista para aparecer si las cosas se complican.

— Astra escucha el cielo para confirmar el camino.

La niña de las estrellas asiente, con la calma que le dan las constelaciones. Sus palabras llegan como una brisa clara: sabe que el cielo puede decirles por dónde avanzar si prestan atención a las nubes y a las estrellas bajas que brillan.

— Mira Vamos a dividirnos en dos movimientos: yo vigilo el suelo y las señales que deja el día, y Astra tú escucha el cielo y me dices si debemos cambiar de dirección.

La mariposa Mira se sitúa entre la hierba y el claro, lista para moverse cuando se decida. Astra mira las nubes y las estrellas, oyendo el susurro del cielo sin perder la atención en el terreno.

Nuevas ideas llegan a la mente de las tres amigas. El rastro de la primera luz podría perderse si no actúan rápido, y cada una sabe que el tiempo apremia. Un crujido suave de hojas les recuerda que deben decidir en seguida: el camino no espera.

— Astra Entonces el camino es claro, pero debemos movernos ya.

La escena queda en suspenso, y la pregunta queda en el aire: ¿continuarán tal como está planteado o ajustarán la ruta según lo que el cielo revele en este instante?

¿Qué camino eliges?