Una ruta segura bajo el pulso del reloj solar

Una ruta segura bajo el pulso del reloj solar

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En la sala redonda, Aitana alzó la mano para calmar al equipo. Su armadura bordada brillaba con cada movimiento, y la antorcha en su mano izquierda lanzaba una luz cálida que parecía prometer seguridad.

—Debemos trazar una ruta que evite las trampas de la cúpula y mantenga a salvo a todos, sin arriesgar a nadie en nuestro equipo —dijo Aitana.

Iris posó sus alas como un amanecer suave y sonrió con paciencia. —Confío en su juicio, pero el reloj solar es quién guiará el camino; si pulsa, seguiremos su pulso con calma y cuidado —dijo Iris.

Teo abrió su cuaderno y dibujó un círculo alrededor de un pequeño dibujo de la cúpula. —He observado que las trampas se activan cuando el equipo avanza en línea recta. Si vamos en ángulo suave y revisamos cada paso, podemos evitarlo —dijo Teo.

Aitana asintió y movió el cuaderno de mapas hasta que el grupo pudo ver una posible ruta marcada con tinta clara. —Debemos ajustar la marcha cuando el reloj solar emita un pulso; ese pulso indica posibles interrupciones en el camino. Si detectamos ese pulso a tiempo, podremos cambiar de paso y mantenernos a salvo —dijo Aitana.

Iris dejó flotar su polvo de sueños alrededor de la antorcha y habló con voz serena. —Con paciencia y observación, encontraremos un camino seguro. No hay prisa, solo precisión —dijo Iris.

Teo cerró su cuaderno con cuidado y miró a Aitana. ¿Qué ruta elegiremos para empezar y cuándo debemos girar? El reloj solar hizo un leve pulso, como si invitara a decidir, y el equipo quedó en silencio, esperando.

¿Qué camino eliges?