La galería de mantenimiento
Aitana iluminó la galería con su linterna. Sobre una puerta había una espada tallada; sobre la otra, una rueda.
Teo buscó los símbolos en su cuaderno. La espada señalaba el puesto de vigilancia, donde una palanca liberaba el cierre. La rueda llevaba a la polea que abría directamente la cubierta.
—La palanca tiene un seguro con tres posiciones —leyó—. El orden está escrito dentro del puesto.
La polea requería esfuerzo, pero permitía avanzar poco a poco y tenía un freno para que la cubierta no retrocediera.
Iris comprobó que los dos pasillos estuvieran despejados. Aitana miró el reloj del vestíbulo: quedaba tiempo, aunque no para distraerse.
Podían interpretar el seguro del puesto o seguir el plano hasta la polea. Teo dejó el cuaderno abierto en la página correspondiente. ¿Qué mecanismo utilizarían?
¿Qué camino eliges?
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