El disco que esperaba al sol
Iris examinó el disco. Sus marcas no indicaban la hora actual: mostraban las posiciones de apertura y cierre.
Una lámina explicaba cómo probarlo antes de que saliera el sol. Había dos métodos. El primero consistía en alinear tres piezas siguiendo un dibujo de estrellas. El segundo requería dirigir una luz hacia la ventana oriental del aparato.
Teo copió las posiciones de las estrellas en su cuaderno.
—Puedo comprobar que cada pieza esté en su lugar.
Iris probó el brillo de sus alas sobre la pared. Era suficiente para activar un pequeño indicador del disco.
—También puedo hacer la prueba de luz —dijo—. Pero alguien tendrá que orientar el espejo.
Aitana observó el espejo y la manivela que lo movía. Los tres estaban preparados para cualquiera de las dos opciones. ¿Alinearían las piezas o dirigirían la luz de Iris?
¿Qué camino eliges?
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